Tras leer un artículo publicado en la página web del INJUVE (Instituto de la Juventud dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales) acerca de la situación económica y social de los jóvenes he descubierto una nueva palabra para designar un nuevo agente social nacido del nuevo y ya arraigado perfil de los hogares españoles. Esta palabra es “joven social” y es utilizada como alusión a aquellas personas no consideradas jóvenes oficialmente pero que sí lo son a efectos sociológicos. Han traspasado los 30 años pero aún siguen viviendo bajo el mismo techo que sus padres.
Según una estimación realizada por el INJUVE, con datos de 2004, los “jóvenes sociales” de 30 años suponen entre el 30% y 32% del total de personas con esa edad. Lo cual contrasta con el deseo de estos, ya que tan sólo el 5% de las personas de 30 años desean aún vivir en casa de sus padres. La cosa no queda ahí sino que algunos de estos jóvenes sociales comienzan a tener padres jubilados lo que hace necesario que aporten con sus ingresos al mantenimiento del nivel de vida preexistente en el hogar.
Además entre el 10% y 15% de los jóvenes con 29 años continúan viviendo exclusivamente con ingresos de otras personas (no se especifica quienes son estas otras personas pero supongo que serán padres en su mayoría, a no ser que tengamos en cuenta personas que obtienen ingresos de sus respectivas parejas).
Los jóvenes que al fin logran independizarse han logrado dicha situación fundamentalmente a dos factores: lograr un puesto de trabajo estable; y encontrar pareja. Pero este último factor actuando no tanto como impulso estimulante para convivir con la pareja sino como modo de sobrellevar el coste económico que supone la emancipación.
Al margen de pensar a cerca de si los jóvenes deberían independizarse antes o no, lo no grato es que ocurra una situación en la que la realidad choca con los deseos de los individuos. El vivir en casa de tus padres tras una determinada edad debería ser una posibilidad a elegir, y no una obligación. ¿Y qué pensáis vosotros, los “todavía jóvenes”, y los “jóvenes sociales”?
Fuentes: INJUVE